viernes, 1 de febrero de 2008

Cíclopes ciegos

Templo de Santa María, final s.XII, Henestrosa de las Quintanillas (Mata de Hoz, Cantabria).
Templo de San Martín, mediados s.XII, Hoyos (Valdeolea, Cantabria).
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Como cíclopes ciegos están hoy numerosos ábsides románicos, alguien los privó de luz tapiando sus ventanas, añadiendo sacristías que las ocultan, o, como en el caso de San Martín de Hoyos, sellándolas por completo: sólo las dovelas de su arco denuncian que allí hubo ventana, han desaparecido columnas, capiteles, chambraba, e incluso el vano. ¿Fue acaso, tan bella como su cegada vecina de Henestrosa?
Las pacíficas gallinas, picotean afanosas alrededor, susurrando un tontorrón recocleo de satisfacción, ajenas al triste sino del templo: la naciente luz, del padre Helios, ya no iluminará más el espacio sagrado. No inundará la penumbra interior, con su símbolo de alumbramiento espiritual, como promesa del rayo de Luz divina al que toda alma aspira. ¿Alguien, algún día, emprenderá la titánica aventura de devolver la visión a los ojos de éstos cíplopes?
A quien corresponda, exigimos obre el milagro del "hágase la luz", para tantos y tantos ábsides románicos, a los que la "ceguera" humana cegó. Si no lo hicieren, sean condenados a picota y cepo, con el apremio de que, muy posiblemente, también el Día del Juicio alguien estará ciego para sus súplicas.